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la figura de Antonio Martín

Está más que claro que el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz sería mucho menos de lo que hoy en día es si la figura de Antonio Martín no hubiera dejado su firma impresa en la fiesta. El Gran Teatro Falla se ha convertido durante décadas en el templo que ha cogido las peripecias musicales de este artista oriundo del mismísimo barrio de La Viña.

Así como cada autor de la modalidad de comparsa aboga por un estilo que lo defina del resto, Antonio Martín ha ido cuajando año a años su propia perspectiva, apoyada en melodías que beben del flamenco de toda la vida y de las coplas más clásicas y en letras que combinan lo cotidiano con la exaltación más devota de lo que representa la ciudad de Cádiz para sus habitantes.

Antonio Martín ha sido protagonista de las épocas más brillantes del carnaval gaditano. Por ejemplo, siendo joven, tuvo como adversarios copleros a creadores de la envergadura de Enrique Villegas, Pedro Romero o el mismísimo Paco Alba, a quien Martín sigue rindiendo tributo cada vez que puede.

Pero los años pasaron y el joven Antonio Martín se convirtió en un veterano que tenía que seguir siendo competitivo frente al talento de los jóvenes. Así, histórica fue también la sana rivalidad que mantuvo en los años noventa con Antonio Martínez Ares; Juan Carlos Aragón, Tino Tovar o Joaquín Quiñones han sido otros de los rivales más serios a los que ha tenido que enfrentarse en los últimos años.

No obstante, Antonio Martín, a estas alturas de vida y de carnavales, ya sólo compite contra sí mismo. Con quince primeros premios a sus espaldas, para el recuerdo quedarán coplas de su autoría, apadrinadas por el pueblo gaditano para siempre. Poco se puede decir de su legado: Las Verdades Del Barquero, Los Quijotes Del Sur, Ángeles Y Demonios, Agua Clara, Encajebolillos, La Mar De Coplas, La Mare Que Me Parió, Los Buscavidas, La Comparsa Del Genio y un largo etcétera.

Tino Tovar

Hablar de la comparsa de Tino Tovar es hacerlo de la agrupación que más ternura, elegancia y serenidad es capaz de derrochar sobre las tablas del Gran Teatro Falla en el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz. Las actuaciones de esta comparsa son cada año de las más esperadas, merced al gran trabajo realizado año a año y a la calidad que han venido manteniendo.

Fue en el año 1996 cuando al exigente y prestigioso COAC iba a sumarse una comparsa que no era una cualquiera, sino la ganadora de la categoría juvenil. Muchas esperanzas estaban puestas en Tino Tovar y sus compañeros, que, por supuesto, cumplieron con las expectativas y no defraudaron, al contrario. En ese primer año, Los Callejeros, como se hacían llamar, se presentaron con un tipo de fotógrafo y una personalidad musical única; sólo una equivocación en uno de los cuplés impidió que pudieran aspirar nada más y nada menos que al primer premio del concurso.

Eran años en los que la hegemonía de Antonio Martínez Ares, en cuanto a premios y también en cuanto a la repercusión entre los aficionados de su enorme talento, condicionaba el concurso y dejaba al resto de agrupaciones en una difícil tesitura. Pero ahí estuvieron agrupaciones de Tino como La Botica o El Cielo De Cádiz, aquella fabulosa comparsa de los angelitos que logró quedar segunda.

Más tarde se presentarían en el Falla con otras apuestas ambiciosas e interesantes, como Los Musiquitas, Los Del Año Del Catapum, La Calle Comedias, Los Tropicales o Los Aprendices. Luego vendría la unión de Tino Tovar, como compositor de músicas y letras, y Zubiela (venía de triunfar en el COAC junto a Martínez Ares), como director de la comparsa.

Ya con Tino Tovar y su comparsa como uno de los bastiones del Carnaval de Cádiz, llegaron primeros premios como Juana La Loca o La Canción De Cádiz.

Cada cual, su propio soniquete

Se podría decir que cada una de las comparsas que pisan las tablas del Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz tiene su propia personalidad musical. Con apenas escuchar una estrofa de un pasodoble, a buen seguro que el aficionado a la fiesta gaditana reconocerá de qué comparsa se trata sin necesidad de verla. Cada cual tiene su propio soniquete y ha desarrollado su  propia peripecia sobre el pentagrama a lo largo de los años.

Una de las comparsas más reconocibles sin duda es la de Jesús Bienvenido, donde los melodioso suele combinarse con una especie de ritmo sincopado; el influjo de los sonidos más clásicos de Latinoamérica también permea en la creación de cada una de las músicas de la agrupación.

También son habituales en la comparsa de Jesús Bienvenido las letras reivindicativas y en defensa de los más desamparados de nuestra sociedad. Aunque los componentes de la agrupación siguen teniendo fama de jóvenes, lo cierto es que el tiempo pasa para todos por igual y que ya van contando con algunos carnavales a sus espaldas.

Su primer gran golpe encima de la mesa lo dieron con Los Mendas Lerendas, que se coló en la final del Falla para aportar un soplo de aire fresco a la fiesta carnavalera. Para el recuerdo quedará sin duda la memorable comparsa de Los Santos, de 2010, que se hizo con el primer premio merced a unas geniales y marchosas músicas, a unas letras llenas de sensibilidad y de crítica social y a un tipo de pícaro y ladronzuelo callejero.

Con Los Trasnochadores demostraron que la comparsa había venido para quedarse; el ritmo vertiginoso y pegadizo de presentación, pasodobles, cuplés y popurrí se había ganado ya el corazón de los gaditanos. Los Currelantes, Los Del Piso De Abajo (este fue en realidad un “cajonazo”, es decir, no pasó a la final a pesar de las expectativas que había creado), Los Imprescindibles y La Comunidad terminaron por hacer de esta agrupación una de las más amadas del COAC.

Juan el prota del COAC 2016

La chirigota del Selu logró en este 2016 revolucionar el Carnaval gracias a la compañía de Juan, un personaje que tenía que aguantar las retahílas cansinas de su acompañante, que en este caso era cada uno de los chirigoteros. Juan, hecho de un material resistente, es un muñeco con tipo de oficinista aburrido, con cara y hechuras parecidas a las del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, con una oreja roja de tener que escuchar todas las pesadeces de su compañero y con esencia similar a personajes populares como Doña Rogelia, de Mari Carmen.

Y Juan tiene que aguantar a ese personaje pesado que todos conocemos, ese que se te acerca en el momento menos pensado y que va poco a poco amargándote el día con sus historias cansinas, monótonas e incesantes. Selu y sus compañeros aparecieron sobre las tablas del Falla con un tipo de personaje un tanto chulesco, como venido de vuelta de todo, que era quien realmente incordiaba al noble Juan.

Si me pongo pesao me lo dices, agrupación que se alzó con el Primer Premio en la modalidad de chirigotas del Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz, logró introducir una innovación en el Carnaval, la de que las risas y los focos por primera vez no se los llevasen los propios integrantes de la comparsa, sino sus inanimados compañeros.

Esta chirigota volvió a evidenciar cómo saben sacar provecho a su idea; ellos se centran en personalidades o en personas que apreciamos todos los días en la calle y, a partir de ahí, merced a un trabajo notable de análisis y observación, sacan a relucir todas sus miserias –siempre contadas de una manera ingeniosa, graciosa e incluso entrañable-. El caso es que en este 2016, más que hablarse de los temas de actualidad acaecidos desde el pasado febrero, los aficionados se centraron en hablar de un nuevo protagonista: Juan.