Esta es la historia detrás del mundialmente famoso carnaval de Montevideo

Se dice que los bailes del carnaval se encargan de manifestar el clamor de un pueblo que fue oprimido y exiliado a la fuerza de su tierra de origen, como lo fue el pueblo africano en la mayor época de esclavitud negra. Ya en el año 1750 cuando se encontraba establecido el puerto en Uruguay y el primer barco arribó, este era uno de origen británico, el cual estaba repleto de esclavos pertenecientes al continente africano.

La evolución de este festival se fue dando con el paso de las décadas y los bailes al son del tambor también generaron otra manera de expresión para el pueblo, pues 100 años después este tema ya no estaba tan encarnado en la isla y al baile e instrumentos se le agruparon otros instrumentos, como las comparsas negras en 1870 o 1876, tiempo en el cual ya los bailes habían contagiado a la mayoría del estado en particular, por lo que se denominó la expansión del carnaval y su significado melancólico pudo quedar en el pasado, pues en ese presente, el baile expresaba un sentimiento de casi libertad plena, que los que padecieron sus años de esclavitud nunca se dieron cuenta lo que era mientras danzaban, ya que ese era el único momento en el que ellos verdaderamente se sentían libres.

El recorrido del ahora llamado Carnaval, para ese entonces era sumamente largo, pasando desde su punto de partida en la recién establecida Plaza de la Constitución, luego las calles de esa hermosa ciudad se deleitaban y las celebraciones inundaban la calle 18 de julio hasta terminar el recorrido en Cagancha donde hacían su retorno.

Con el pasar del tiempo y los avances que experimentó la humanidad en materia de tecnología, la iluminación se hizo presente de primera mano con la llegada del queroseno, que iluminaba a todos los pueblos haciendo crecer las llamas y posteriormente siendo desplazado por la corriente eléctrica, las puertas de los hogares tenían unas decoraciones y sus manillas tenían una estructura casi medieval pero sumamente modernas para esa época, incluso hoy en día se fabrican dichas cerraduras, en un local de Barcelona.

Ya a los comienzos del siglo XX la duración de estos carnavales era de gran conocimiento para los países vecinos, quienes se anotaban en la tradición y eran testigos de las festividades, pues los 40 días de duración no eran poca cosa, según nos contó un entusiasta fiestero valenciano que se desempeña como cerrajero en un negocio, el cual tuvo la dicha de disfrutar una vez de estas festividades tan grandiosas.

Las agrupaciones famosas no se hacían esperar y hoy en día este es uno de los carnavales más reconocidos en el mundo, sino pregúntenselo a los trabajadores de Cerrajeros Almeria economicos los cuales ganaron unas vacaciones para celebrar estos carnavales por parte de sus jefes.

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